En los tiempos que corren muchos de nosotros estamos viviendo periodos de ansiedad y malestar generalizado, y es que el estrés al que estamos sometidos por las demandas sociales (restricciones, saturación del sistema sanitario, etc.) es titánico. Entre la COVID-19 y todas las noticias que van asociadas a ésta, estamos necesitando apoyo y herramientas para no perdernos en el pesimismo y transitar esta situación de una manera más constructiva.

Por todo lo anterior, muchos de nosotros estamos tomando una decisión: asistir a terapia psicológica. Con la ayuda de un profesional de la psicología los momentos de crisis se sobrellevan de otra manera, ya que los pacientes vamos aprendiendo en consulta las herramientas de gestión necesarias para facilitarnos la salida de estas situaciones tan incómodas.

Tomar la decisión de acudir al psicólogo, por otra parte, puede ser una tarea muy complicada. Si tenemos en cuenta las resistencias típicas que a todos nos pueden surgir cuando tenemos que tratar nuestras problemáticas más íntimas, y le sumamos a esto la incertidumbre del mundo online, todo se complica aún más. Y es que, hoy en día, aún no estamos concienciados acerca de que las nuevas tecnologías han venido para ayudarnos y ponernos mucho más fácil nuestro autocuidado.

Desde una intervención online obtenemos muchos beneficios que de manera presencial, debido a la normativa sanitaria en las consultas de psicología (mascarillas, mampara plástica, hidrogel, guantes….) no podríamos obtener. Los psicólogos trabajamos con el lenguaje no verbal, con esos pequeños gestos que nos comunican más allá de las palabras, y es algo que el uso de todas las protecciones anteriores dificulta.

Gracias a la terapia online podemos volver a reconectar con nuestros pacientes, desde donde ellos deseen, a través de plataformas seguras por las que llevar a cabo nuestras sesiones pertinentes. Algunos de los beneficios de la terapia online son:

  1. Asistencia desde la comodidad. Elige desde dónde quieres llevar a cabo tu sesión, lo único necesario es que sea un lugar tranquilo, bien iluminado y que tengas un dispositivo desde donde conectar la llamada
  2. Se elimina las mascarillas, por lo que el terapeuta puede realizar la sesión contando con las condiciones idóneas para comunicarse y comunicar, sin dejar de tratarnos con la cercanía que se acostumbra en consulta
  3. Entorno seguro. Al no existir desplazamientos, todos estamos protegidos
  4. Se facilita la asistencia a consulta. Al no depender de poder movernos o no de casa, es más fácil que asistamos a las sesiones. Ahorraremos además tiempo y dinero
  5. Misma confidencialidad
  6. Misma calidad en la intervención. Desde la psicoterapia podemos garantizar que la calidad de la intervención se mantiene, aunque las consultas sean de manera telemática. Lo único que cambia es el espacio, no el contenido de la consulta

Con estos 6 puntos anteriores que clarifican qué podemos esperar de la psicoterapia online, vemos que la mayor resistencia al final es la que nos produce afrontar que hay algo que no está funcionando en nosotros como nos gustaría, y que necesitamos pedir ayuda. Esto es completamente normal, pero en cada uno de nosotros está la llave para desbloquearnos y conseguir ser nuestra mejor versión.

Después de todo, lo que queda claro es que la Psicología se reinventa con los tiempos y las nuevas demandas. No dejemos de cuidarnos por dentro, de fomentar nuestro bienestar, y menos en momentos convulsos y complicados como los actuales. Ahora es el momento de la terapia online, así que tendámosle la mano y dejemos que nos sorprenda, porque seguro que lo hace.

 


Marta Rubio

 

*Recuerda que si necesitas asistencia psicológica, estaré encantada de proporcionártela*